A mi compañero de curro le ha dado una venada y se ha largado de la empresa. Y yo creo que me voy a ir de putas para celebrarlo. No se.... algo tengo que hacer diferente, porque de verdad que me siento como liberar a willy. Por Dios!! que agonia de tio, que peso me he quitado de encima. No se supone que los italianos tienen cierta gracia??? ni que sea por su chuleria o algo... vamos pero es que este, ni para ser italiano servía, que todo cristo se pensaba que era Argentino.
Los dos meses que he pasado yo con este italiano descafeinado no se los deseo a nadie, de verdad que no. Es muy duro convivir ocho horas diarias con una persona a la que os juro no he visto sonreir una única vez, ni que digo ya de reir!! siempre de mal humor, siempre enfadado con el mundo, siempre con la cantinela de maldita mi suerte, siempre cabreado, siempre crispado.... buffff quita quita.
Que contenta que estoy coño, estoy que me reboso, se acabó la negatividad!!!. ¿Y lo que he tenido que tragar? no me da verguenza admitir que he tragado mierda pura poniendo cara de gusto.... mmmmm que rico me ha sabido esa mala contestación, mmmmm pa chuparse los dedos esa falta de compañerismo, ñam ñam que rica esa puñalada trapera. Yo no soy conflictiva, para nada, muy mansita pero con los ovarios delicados. Y estoy muy orgullosa de que me los haya lijado y haya podido comedirme, porque esto amigos era cuestión de aguante, cuestión de pura supervivencia y he tirado de eso de la inteligencia emocional a mas no poder y sabía que era cuestión de tiempo.
Hasta que llegó el día que quiso cambiar sus vacaciones pisando las mias ya que según el tenía que visitar a su madre en italia y yo tuve el gran error de decirle que no pasaba nada que si tenía que ver a su madre cambiaba mi semana (no tenía planes) me mandó a callar, no se que dijo concretamente pero me contestó mal. Le dije que de que iba que se relajara, encima que le hacía un favor!! y en esas dió un puñetazo a un mostrador de cristal que hizo retumbar toda la tienda. Nunca había conocido a un tío de estos que dan golpe a cosas, a mostradores, a puertas.... y la verdad es que no reaccioné, solo lo miré un momento y le dije que se relajara -Relájate eh! cálmate, calmadito- y seguí con lo mío (estaba barriendo antes de abrir la tienda) y en esas cogió el telefono llamó a la supervisora y se autodespidió, aunque al dia siguiente se arrepintió pero la empresa le había cogido rápidamente la palabra. A la puta calle.
Me molesta íntimamente, como a mi orgullo, que un gilipollas se haya atrevido a dar un golpe a lo que sea, porque me hace pensar que quiso acojonarme. No me levantó la mano pero para mi ha sido lo mas parecido en mi vida. Y eso si que hace cabrearme, no por el golpe por mi como si se rompe la mano, solo por el hecho de que se haya atrevido. Y se atrevió... que hice mal para que un hombre tuviera ese gesto amenazante conmigo?. Tengo pinta de que se me puede subir a la chepa de esa manera? Porca miseria.

En Italia, como en todas partes, desgraciadamente, sigue habiendo energumenos.
Un abrazo.
¡¡¡Hola, Mandy!!!
El mundo está lleno de energúmenos: italianos, nepalíes, servo-croatas del norte o castellano-aragoneses (por decir algunos de algún sitio)... No hay nacionalidad para el cretinismo... Yo también he conocido un montón en mi curro, por el que ha pasado mucha, muchísima gente... Y digo yo que, encima de que somos unos mandados-pringadillos, entre nosotros, muchas veces, nos hacemos la vida imposible... Y el "enemigo" es otro. Pasamos muchas horas con personas a las que podríamos conocer y apreciar... ¡pero es tan difícil! ¿lo es de verdad, Mandy? Una cuestión de caracteres quizás. De compatibilidades o incompatibilidades. Y de aguante también. ¿Es que siempre tengo que ceder yo? ¿por qué no cede el otro alguna vez?
Somos tan complicados, Mandy. Y total, para cuatro días que vamos a estar... Me alegro que se vaya ese idiota. La persona que le sustituya no puede ser peor, ¿no es así? Eso ya es algo. Es mucho.
Vivimos en un mundo, se me ocurre pensar algunas veces, en el que se valora más el puñetazo que la caricia, la competividad que el compañerismo, el beneficio que la creatividad, la agresividad que la amabilidad, el ceño fruncido que la sonrisa... pura falsedad. Quizás, inconscientemente, todos podemos actuar así en algún momento, ¡no somos perfectos! pero, al menos, intentamos no hacer de esas formas, nuestra manera de vivir. La sonrisa por encima de todo... Esa es la grandeza de las personas.
El puñetazo y la coz son para los burros (con perdón para los burros que son unos animalitos simpatiquísimos)... tú ya me entiendes, Mandy.
Un abrazo grandísimo, querida Mandy, querida amiga
Buff!!!! pues imagínate si con el estúpido de turno te toca trabajar, no 8 horas, sino 48 horas seguidas... Es para pegarte un tiro (más bien para pegárselo a él...)
Bueno, está comprobado que los impulsos le pierden, hasta el punto de hacerle perder el trabajo. Pues será estúpido...? Y eso que le estabas dando la razón, anda que si te llegas a enfrentar... Así tiene lo que se merece.
El puñetazo no creo que lo diese para intimidar, se le escapó con los nervios, es una (feísima) forma de desahogarse que tienen algunos... Mejor a una mesa que a una persona, eso sí.
Pues nada, sabes lo que te digo? que lo mandes "a cagare" y que "vaffanculo!!"
Y entonces sí que te habrás quedao a gusto del tó.
Un besico grande
Pues para mi, argentinos e italianos son iguales de chulacos y maleducados. Espero que tengas mejor suerte con el nuevo-a que llegue.
Besos
Eso es que le gustabas...
¿Todo bien, Mandy? ¿Qué tal el/la nuevo/a compañero/a (joder, qué difícil es ser políticamente correcto)... ¿Qué tal el mes de agosto? Aquí, temperaturas suaves y curro flojito... Un abrazo, guapa
Bernardo, donde te has metido, has cerrado tus blogs.
La verdad es que este verano esta siendo superespecial. Gracias
¡Mandy! Cerré mi blog por agotamiento de ideas y entusiasmos... Pero sigo con ilusión y cariño a la mandrágora... eso siempre es y será.
Me alegra muchísimo esa superespecialidad tuya... Porfa, amiga, ¡sé muy feliz!
Un abrazo grandísimo (con o sin blogs) de tu amigo por siempre:
Bernardo
Mandy: ¿es bonita esa superespecialidad?... Se acaba el verano... Otro ciclo empieza, otro "volver a empezar" y, sin embargo, nos aferramos a lo conocido, a lo creemos que nos es afín, a lo que creemos parte de nosotros mismos... como decía el poeta: "humaredas perdidas, neblinas estampadas"... Todo "cogido con alfileres"... no sé si puedo explicarme: a veces todo es firme, seguro, eterno... y, un segundo después, débil, etéreo, limitado... La vida misma que, al despertar en el extraño ecuador de la noche, nos pone en nuestro sitio. Parece como si el pasado hubiera sido ayer mismo y los rostros y situaciones que nos impactaron para bien o para mal regresaran para "pedir cuentas"... Ahí está el semblante socarrón de Juanjo diciéndome: "yo sé que tu eres diferente, valiente, atrevido..." Y, a continuación: Mamá: "si supieras el daño que me hacías, no hubieras hecho lo que hiciste..." Plomo en las alas; también lo dijo alguien, ¿no?... Y ese plomo volverá mañana, y pasado mañana, y mucho tiempo más allá... Complejo, culpa, arrepentimiento... Y la seguridad absoluta de que "no fuimos tan malos"...
Pero para mi, para nosotros, que no sabíamos nada, que no sabemos nada, que nunca sabremos nada, no hay ni habrá remanso ni tranquilidad... Y eso, se me ocurre, tampoco es del todo malo; nos obliga a estar siempre atentos, sensibles, receptivos...
¡Mandy! perdona este rollo de un idiota sin sentido ni razón...
Dime, Mandy, ¿es, pues, esa superespecialidad bonita?
Un abrazo
Mandy: ¿estás ahí?