Antes de ayer fué la última vez que dormi en mi piso, en mi habitación y ni siquiera fuí consciente de ello. Es decir, yo no sabía que esa iba a ser la última vez....y eso es raro ¿no? la mudanza avanzó mucho y... pues eso que ya no estoy allí, hace dos dias si, pero hoy ya no, ni mañana ni pasado. Ya nunca mas. Ay no se... no se ni como explicarme. No me pude despedir, no me dió tiempo a llorar, en parte mejor así. He pensado en todas esas cosas que se hacen por última vez sin saberlo. ¿Cuando fué la ultima vez que dormí sin chupete? ¿Cuando fué la ultima vez que mi madre me bañó, me hizo la trenza para ir al cole o me preparó la merienda? nunca supe que iba a ser la última vez, sinembargo fué.
Yo de siempre me recuerdo muy melancolica y muy apegada, cuando los niños estaban mas felices que unas perdices por el último día de clase yo andaba de lo mas triste despidiendome de cada rincon, de mi pupitre, de mi silla, de mi colgador, de las plantas del patio, del almendro que trepaba. Esto no es normal ¿no? tanto apegamiento y tanta ostia. En la mudanza tambíen me he dado cuenta de la cantidad de cosas de las que me apego. A cosas!!! que me da pena tirar según que cosas porque les doy valor en la escala del recuerdo y si lo tengo que hacer por cojones... ay!! que penita. Y vaya si lo he tenido que hacer, a ver como meto un dúplex de 115 m2 en otro apartamento de 70 y pocos.
Yo no soy fiel no... yo soy apegada que es distinto.

Tanto apego y tanta ostias, es verdad, en realidad el que es desarraigado no puede ser fiel, pero el que es fiel a lo mejor es porque es apegado....
En cualquier caso somos dependientes, hasta el punto de convertirnos en mendigos emocionales¡¡
Un besillo
Hola Mandy:))
Te entiendo. Perfectamente.
Y es que yo, que luego no soy nada nostálgica (otra cosa es que tenga buena memoria), sí tiendo a 'apegarme' a las cosas. Y si son personas, ya ni te cuento...
La consecuencia es que termino por acumular tal cantidad de cosas, que... Que miedo me da cuando tenga que hacer mudanza (tengo almacenad@ en una de las habitaciones bolsas, carpetas, sobres grandes... con gran parte de lo que me traje cuando cerramos la empresa, ya hace ¡¡¡¡cinco años y medio!!!!. Pero aun peor es saber que tengo cosas embolsadas... desde hace casi 10...
:0
Puestos a elegir, me quedo con lo de no saber que 'ésa' es la última vez que se hace algo. Aunque soy consciente de que esa circunstancia, personalmente, me dejó una conversación pendiente con alguien. Conversación pendiente que ha condicionado parte de mi vida...
Pero, ya digo: teniendo tan reciente lo que fue mi despedida del sitio donde trabajé un año (y al que vuelvo mañana... cuando ya me había hecho a la idea de no volver jamás. Tiene narices el asunto) que prefiero el 'hasta aquí llegó el tema' y no saber cierto si se regresará al rato ó si al cerrar la puerta ya fue la última vez que se giró la cerradura...
Y, enlazando con la canción que generó mi penúltimo post:
'al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver'
Pues eso.
Seguro que en tu nueva casa eres mucho más feliz. Y verás como 'cabe' todo (yo conseguí meter en una oficina tipo pasillo de 33 m2 -en su parte más ancha, no pasaba del 1,50- todo lo que teníamos en otra que era un chaletito de 80m2. Salvo los muebles, que hicimos una permuta. Pero en 'todo' se incluía hasta un acuario de 100litros, así que...)
Ya nos irás contando.
Y el 'apego' nunca es malo. Es más, creo que es lo que nos ha hecho sobrevivir como especie, así que...
Muchos besos, guapa:))
A todo se acostumbra uno. Te lo dice alguien que por su devenir profesional ha tenido que cambiar de casa en seis ocasiones.Es cierto que puedes deshacerte de algo que después echas de menos. Es cierto que al principio te cuesta amoldarte, pero al final terminas por que sea tu verdadero hogar. La felicidad no debe darla los metros cuadrados de la casa, la da las vivencias que seas capaz de crear en esa casa.
Un abrazo.
Somos seres absolutamente nostálgicos, Mandy. Unos más que otros quizás, pero todos lo somos. Supongo que esa notalgia y apego por lo que, de un momento a otro, ya no estará presente, no deja de ser una especie de "materialización" del pensamiento. De nuestro pensamiento que, en suma, es el "yo"; nosotros mismos, vamos. Da igual si es algo insignificante (aparentemente) como unas zapatillas viejas, por ejemplo... o un lugar en el espacio (cuatro paredes)... o una/as personas determinadas... Nostalgia absoluta. Nostalgia muy personal, de cada uno de nosotros...
Y aunque no creemos en estas cosas espirituales o mágicas, dejamos una parte de nosotros (la inmaterial) en lo que nos rodea. Y más si es algo que nos "ha pertenecido"; o que nos "ha llenado"; o que nos "ha sacudido hasta los cimientos... E incluso lo que nos parecía banal, en la hora del adiós, cobra una importancia desmedida. Parece como si los objetos, en el último minuto nos reclamaran la atención que no tuvieron antes.
Te contaré un secreto, Mandy, siempre que yo me despido de un lugar, por ejemplo de la habitación de un hotel, recorro todos sus rincones como para retener con mis sentidos lo vivido y siempre dejo algo sin "revisar"; puede ser el espacio que hay detrás de una puerta, dentro de un cajón, detrás de un cuadro colgado... con la secreta esperanza de que, así, tal vez, un ciclo no estará completo y mágicamente, volveré en algún momento... chifladuras, ya lo sé; manías y supercherías ridículas... ¡y luego me las doy de racional, je!
Mucha suerte y muchas cosas buenas y felices, querida Mandy, en este nuevo espacio que te rodea... ¡seguro que así será!
Siempre he creido que las personas apegadas a lo que les rodea, las personas que, contínuamente, se despiden y añoran con melancolía lo que les rodea y lo vivido, en el fondo...
son los que más aman la vida.
Ten cuidao con el apegamiento a las cosas que cuando te quieras dar cuenta estás metida en el Diógenes.
Yo soy igual, guardo hasta los apuntes del instituto, porque digo: "mira que bonicos mis apuntes! :D", y entonces llega mi madre y lo tira todo a la basura cuando yo no estoy. ¿Dónde estará mi coleccion de PatoAventuras? ¡Maldita seas, madre!
Marcho sin mi
sin vicios
tiempo ni espacio
el legado de mis recuerdos y mi huella
no esta en mis tesoros, aún y sean estos las
preseas más hermosas.
.....
Porque no dejo lo que un día cree con
sonrisas
mi trascendencia, ni la alegria
y es que estos pies q hoy sostienen mi cordura
no quedaran atrapados contra concreto
Tal vez marcho sin mi de esto
y aun voy llena de sueños.
A mi me pasa algo parecido: acumulo muchas cosas que no las tiro por nostalgia o yo qué sé, pero me da una pena....
época de mudanzas...me has hecho recordar muchas cosas. Bueno, dicen que todo cambio es para bien.
¡La última vez! En realidad, Mandy, nuestra vida (se me ocurre) no es más que una serie contínua de "últimas veces"... Yo también las recuerdo ahora: La última vez que vi a mi querida Tita... La última vez que abracé a la que creía que era la persona de mi vida... La última vez que estuve en París (en cualquier otro sitio en realidad)... La última ilusión... La última sensación...
Una vez estuve en un lugar y, al partir, supe que nunca volvería; y no porque éste desapareciera, sino porque los lugares no sólo están hechos de materia, sino también están hechos de emociones y, ya lo sabes, las emociones nunca vuelven... suceden una vez... las siguientes, ya son otra cosa...
¡Última vez! Es pasado y, de alguna manera, tristeza... Pero también están las "próximas veces"... ¡Mandy! Esperanzas e inceretidumbres por lo que vendrá que, quizas, sea maravilloso y lo mejor que nos pase en la vida...
Hay un mundo esperándote... esperándonos a todos...
Un abrazo lleno de ánimos, de un extraño chiflado (supongo), para ti
Ay, guapa, que te entiendo, que a mí me pasa lo mismo, apegada y nostálgica, estamos apañados.
Y es algo curioso y contradictorio, que con los lugares no me pasa, sí, me queda un resquemor cuando los abandono, pero por otra parte pienso que me encanta dejar atrás uno para conocer otro.
Y como tú, en las mudanzas he descubierto que guardaba más cosas de las que cualquier persona consideraría normal: entradas de cine, billetes de avión, cosas que me habré encontrado, cosas que me han dado... Cosas sin valor material, pero que las tenía para el corazón y los recuerdos...
Pero en la última hice limpieza. O lo intenté, porque a los que somos así tirar dos o tres cosillas nos parece haber hecho limpieza...
Muchas veces no sabes cuándo va a ser la última vez que vas a hacer algo. Otras, quizás las menos, lo tienes muy claro, que no volverás a vivirlo. Y no sé qué es peor...
Un abracísimo y mucha suerte en tu nueva etapa!!
QUE SI CUESTA DESPEDIRSE DE LAS COSAS QUE VAS ATESORANDO CON EL TIEMPO . PERO SABES ALGö? GUARDAR COSAS POR LARGO TIEMPO ES COMO QUERER QUEDARTE CON UN PEDAZO DEL PASADO, Y ESO NO ES POSIBLE LA VIDA CONTINUA EL MUNDO GIRA DIA A DIA DISFRUTA EL PRESENTE QUERIDA LA VIDA ES CORTA VOTA TODO LO QUE NO TE SIRVA AL FIN AL CABO LOS RECUERDOS SE QUEDAN CONTIGO Y ESOS NO LOS PUEDES VOTAR ESO DIGO YO