Este post es para las que huelen a naftalina, para los que huelen a cerveza a las 11 de la mañana, para las que huelen a pescado sin ser pescaderas, para los que huelen a pescado y son pescaderos, para los que huelen a rancio, podrido y percochado, para esas que con la grasa de su pelo se untan tostadas por las mañanas, para todos esos olorosos, guarros, guarras, sucios, sucias y apestosos en general. Va por ustedes queridos y olorosos clientes.
Me he vuelto a comprar un desinfectante de esos que son gel con base de alcohol como en mis viejos tiempos en la inmobiliaria. Depende que casita o pisito tenía que enseñar al salir me daba una manita de gel, porque había alguna vivienda… pues no se como explicar, digamos que algo poco pulidas, incluso alguna con la mala costumbre de poner papel de periodico encima de las deposiciones de las mascotas y en vez de enseñar el piso te la pasabas bailando un tango vigilando donde pisabas, no se porque… ahorrarían en agua o estaban generando fertilizante natural en el piso, quien sabe.
Ahora con esto de vender móviles, no es tanto lo mismo, no entro en baños ni en cocinas vomitivos y que te dejan mal cuerpo durante todo el día, pero hay algunos clientes… que telita. Me llevo mis buenos bofetones olorosos de buena mañana y os prometo que entra cada personaje que te deja muy interesantes anecdotas. Ooooh trabajar de cara el público, tocar mugrosos móviles con saliva reseca, aguantar a señores que casi se te caen encima apestando a cerveza a las once de la mañana, señoras que huelen a pescadito del bueno, a bacalao para ser mas exacta… y yo dale que te pego con el gel, Diosssssss hay gente que no puede ser mas marrana porque ha llegado al sumum, a lo mas alto de la guarrería humana y menos mal… menos mal que tengo un olfato del normalillo, no soy una gran nariz a Dios gracias. Soy humana, pero no me gusta el olor a humanidad... manias que tiene una.
Me ha hecho gracia una chica esta mañana, no olía iba limpia y se lo agradezco, pero resulta que en el mostrador tenemos una serie de terminales machacados, viejos y rotos a trozos e intencionadamente promocionando unos seguros para los daños que sufren los moviles. Y acercando la cara al mostrador me dice… -Oh!! Pero que bonitos!!! Son una pasada… mira ese tiene un corazón en la tapa!- y claro como yo no supe que decir pues no dije nada, me quedé plantada delante con los ojos muy abiertos por el asombro y muy quieta pensando… -Pero que dice esta loca??- La clienta que estaba esperando al lado y que se estaba quedando con la situación mientras le hacía unas gestiones mi compañera no fue tan comedida y empezó a descojonarse sin disimulo. Y yo aguantando el tipo hacía apuestas entre si era un caso de gustos abstractos o me había topado con la hija de rompetechos.

Será que a la muchacha le va el rollo retro... jajaja... ahora los moernos llevan los relojes casio metalicos de toda la vida, los que llevaban los abuelos en su juventud.
Sobre la peste... crea una barrera de ambientadores, a ver como se mezclan los olores xD
Un abrazorl!
Pd. Si, blog nuevo. Cucutrás
¡Mandy! Es lo que tiene el trabajar de cara al público... te puedes encontrar cualquier cosa en cualquier momento y en cualquiera de los cinco sentidos...
Ayer mismo en mi curro: "Por favor, ¿me puede calentar este potito para el niño?" "Sí, claro, cómo no"... Y el niño va y poooooota tooooooo el potito sobre la mesa...
Otro día: La pota cae sobre el suelo negro e inmaculado... "Por favor, ¿pueden recoger la pota del niño?"... y yo: "tu 'pota' madre, cabroooooonaaaaaaa" (en voz baja, claro).
Otra más: "Perdone, ¿tienen cambiador de pañales?" "No, si quiere puede cambiarle en el wc o en la sala de arriba, que no hay nadie"... y va y le cambia en toa la mesa y delante de toel mundo, ¡grandioso!
Pero lo más de los últimos tiempos: Entra un tío de la calle: "¿Puedo entrar al wc?" "Sí, claro" (eso no se le puede negar a nadie, creo yo)... Y, cuando sale y se va: Toooooooooooo lleno de mierda... paredes, techo, suelo... ¿sería una promesa? ¿una protesta ecológico-naturalista? ¿una cabronada así, sin más?
¡Dios, Mandy! creeme que te entiendo. Yo no quiero criticar a nadie, pero es difícil no hacerlo. Trabajar de cara a la gente es lo peor que hay. Es verdad que también te encuentras gente estupenda y simpática y guapa... pero algunos... Por no hablar de la "suciedad" de caracter, educación o soberbia de algunos... ¡Lo que hay que aguantar!
Pero tampoco seamos injustos; por cada "cutre" hay diez "normales".
Lo mejor es tomárselo con filosofía (estóica, eso sí)...
Un abrazo grandísimo y limpísimo para ti, querida Mandy.
No es necesario trabajar de cara al publico, o en su proximidad, para detectar esos efluvios de los que hablas.
En esta época de calores, se detectan solo paseando por la calle o entrando en el supermercado.
L@s hay maestros en emanar olores no por desconocidos menos asquerosos.
El otro día en un ascensor lo pude comprobar. No hay nada mas pestilente que un ,al olor corporal tratado de solapar mediante desodorante.
Salí del ascensor con ganas de vomitar. Y la señora salió pavoneandose tan oronda.
Y lo malo es que la pituitaria no puede lavarse como las manos.
Un abrazo
Hola Mandy:))
(El otro día redacté ya un comentario para este post... pero se vé que al 'caérseme' la conexión, no se llegó a publicar...)
:(
Si por algo aborrezco la llegada del calor... es porque vivo en una ciudad seca, seca... y me muevo en transporte público...
Lo de 'seca' podría ser bueno, puesto que debería evitar que sudáramos. Pero..., hay quienes entienden mal lo del ahorro hídrico... y, directamente..., no sé si es que prefieren esperar a que llueva y ponerse en pelota picada en el balcón. Pero esa sensación dan algunos...
Casi peor que a los que el desodorante abandona son los que se lo ponen... sobre el que se pusieron ayer, y anteayer, y... Vamos, que no se lavan. Los que acumulan, cual cebollas, capas de olores: el desodorante, la colonia falsificada del chino, el suavizante cutre del chino, la chaqueta que jamás vió una tintorería, el olor a nicotina, etc, etc... A algun@s se l@s vé tan monos, con su trajecito de chaqueta, sus zapatos impecables, su cartera de marca, en el andén de la estación.... y cuando suben y te pasan al lado... agggg
En mi caso, nunca llegué a lo del gel desinfectante de manos... pero sí a llegar corriendo a casa a mediodía, meter toda la ropa en la lavadora y ponerme bajo la ducha con el gel más purificante de mi colección. Y es que he conocido lo de los papeles de periódico para ir tapando caquitas en el suelo del pasillo (no soy capaz de entenderlo), el dormitorio del adolescente que olía a tigre desde la alcoba de al lado y sin necesidad de abrir la puerta, la cocina con los azulejos limpios... y un sospechoso aroma a aceite rancio surgiendo desde el horno... Conocí a una cuya pieza más limpia de la casa era la terraza... donde tenía a una rottwailler a la que sacaba poco a pasear. El dormitorio era irrespirable. Encima, nos dijo (tan convencida ella) que es que por las mañanas prefería irse con la cama sin hacer porque no era capaz de hacerla sin ventilar primero... Y veías ese gurruño de sábanas sobre la cama, ese aluminio en la ventana anaranjado de nicotina rancia... y daban ganas de soltar 'y por las noches ya no la haces porque, total, te vas a acostar. Y para qué vamos a cambiar de sábanas, si se van a ensuciar en una semana'
Horrror. Mejor no sigo.
Y lo de la niña de los móviles... oye, igual creía que se trataba de una instalación artística. Que tras ver qué cosas se exponen en ARCO y por qué precios se venden, en fin...
Que te sea leve y te huela bien.
Un besazo:))
Querida mía. Hay personas que aun no han descubierto los placeres del uso del jabón. Es sabido que los animales se desean por los efluvios que emanan. A lo mejor estas personas que no se lavan creen que excitan al personal oliendo a pescao podrido o a sudor retestinao. De todas formas hay gente para todo. Nosotras conocemos casos de machos a los que les excita que las hembras que los acompañan huelan a sudor podrido. VIivir para ver. En fin, si tiene usted alguna necesidad o alguna duda, algun problema personal, no dude en pasar por nuestro consultorio. La aconsejaremos debidamente, La mula y yo misma. Saludos de ambas dos