Durante un tiempo estaré trabajando en el museo de mi pueblo, ayer me presentaron a mis compañeras de trabajo que estan mas cerca de jubilarse que de otra cosa, que yo las miraba y miraba las anforas y me daba ese olor a veterania, de toda una vida trabajando entre cosas antiguas, podría ser cruel y decir que no se que llego antes si las anforas romanas o ellas, pero no lo haré porque si os dais cuenta ya lo he hecho. Lo que mas me ha gustado es el desván , con todas esas cosas tiradas, rotas, algunas antiguas otras viejas, la linea entre antiguo y viejo sería comparable a ser moro o ser arabe, solo que en el caso de los objetos el adjetivo no se calcula por el valor economico si no por los años que lleva a cuestas y la escasez de las mismas. Como decía me ha gustado el desvan, por su polvo, por lo desorganizado y por mi vena peliculera en especial cuando la directora me ha dicho que quedan muchas cosas por catalogar y mi cabeza ha pensado en tesoros en secretos ocultos y en el valor incalculable que podria tener algun objeto olvidado en cualquier esquina de ese recinto sin que ellos lo sepan, ellos no lo saben pero por ahi anda el santo grial y si mucho me apurais hasta el arca de noe. El museo no es muy grande pero es mono y esta limpio, limpio... y digo lo de limpio porque el ultimo museo que visite que fue el del cairo esta guarrisimo, hecho una porqueria en serio, un destartale en toda regla y que quereis que os diga el mio sera pequeño pero cuanto se agradece que este limpio. Una parte importante del museo es el apartado de mineralogia, por lo visto la colección es bastante importante y aunque yo de piedras se lo justo puedo decir sin lugar a dudas que hay de todo menos criptonita, bueno a lo mejor si, a lo mejor esta en el desván y ellos no lo saben.