CÓMO JODERTE A TI MISMA.
De Marta siempre me ha llamado la atención que juega a futbol pintada como una puerta, con su rimel su linea en los ojos su pintalabios y su maquillaje. Al acabar el entrenamiento y el partidillo del final sigue impecable. Tiene su merito no lo dudo, mientras ella acaba primorosa yo acabo roja como una remolacha y con los pelos alborotados.
Marta me cae bien porque se sabe mi nombre, las demas me llaman Bea cosa que causa algun conflicto en el terreno de juego porque si me quieren avisar de algo me gritan por el nombre de Bea y no me entero, entre otras cosas porque Bea se parece a mi nombre como Paco se parece al de Antonio. De esto la culpa la tiene Trini que ha interiorizado que tengo cara de Bea y como se la pasa llamandome las demás por imitación me acaban llamando de la misma manera. Costará quitar esta costumbre, pero no se lo puedo reprochar ya que yo solo me se el de tres o cuatro.
Marta tiene 28 años, 2 hijos uno de 6 otro de 6 meses y un marido en la prisión del que se está divorciando. Yo no lo sabía pero hace unos dias pasó por delante de mi trabajo y se paró a saludarme. Estuvimos hablando de lo que cuesta dejar de fumar y no se cómo pasamos de los cigarros a lo de su marido en la cárcel. Me contó también que hace poco se lo ha dicho a su hijo mayor, porque se lo había aconsejado el psicologo y porque el chavalin preguntaba demasiado cuando iban a visitar a su padre y lo registraban -Este es el trabajo del papa?- preguntaba. Marta me ha explicado que se ha cambiado de pueblo y que ella no sabía nada hasta que un día le miro en los bolsillos y encontró joyas porque el "perla" era amigo de lo ajeno, en especial de lo ajeno dentro de las casas ajenas. Me dijo que llevaba una doble vida y que juraba que ella no sabía nada porque estaba ciega y yo le dije que el amor es ciego pero que algunos malos vicios el tendría cosa que me confirmó. Me habló de su inocencia y de su inmadurez que tuvo que darse cuenta antes y yo le dije -Marta, lo has tenido que pasar muy mal, muy mal- y a ella se le aguaron los ojos. Se le llama ceguera, pero no es así, es un no querer saber, es un no hacerte la enterada y a eso se le llama estar ciego. Muchas veces el enemigo no son los demás si no tu misma, yo esto me lo se bien.
Hoy hice un exámen para una suplencia en una biblioteca, me fué muy bien, el tipo test me fué genial y después se había de elegir una de dos preguntas para desarrollar las cuales ambas me sabía, el unico problema fué que no se había de elegir una de las dos, no lo ponía en ningún lado, ni siquieran lo comentaron, pero por otros exámenes asumí que solo era una e interioricé que así sería siempre de la forma mas tonta, sin ningun criterio... como que me llamo Bea no contesté una pregunta que sumaba bastante. Nuevamente he sido mi peor enemigo. He sacado un 7 pudiendo sacar un 9 como comprendereis contenta no estoy, es duro cercenarte a ti misma las posiblidades de la forma mas soberanamente estúpida. El como a veces me perjudico a mi misma es un misterio.
Marta no suda una gota ¿como lo hace si se revienta a correr? ¿el maquillaje le entapona los poros?, este si que es un misterio de los de verdad.








bruxana dijo
Hola Mandrágora:))
Qué gran verdad que solemos ser nuestras peores enemigas... y que cuando nos negamos a ver algo, ya lo podemos tener no delante, sino cayéndonos por encima: no lo veremos, y punto. Y no es que lo ignoremos, es que terminamos desarrollando la curiosa habilidad de no verlo. Igual también es un tipo de instinto de protección, quièn sabe. Evitamos lo que sabemos que, de ser cierto, va a hacernos tanto daño que no podremos ignorar ese dolor...
Igual a tu amiga Marta le pasó eso con su chico: decidió ignorar las evidencias, también por su hijo..., qué complejo es lo que en principio puede parecer una solución simple...
Que no se le "corra" el maquillaje puede tener que ver con el empleo de productos watterproof: tuve una temporada de adicción al rimmel de ese tipo. Decidí empezar a usarlo cuando me empezó a entrar la mala costumbre de echarme a llorar a escondidas a la mínima de cambio, y tener muchas ganas de hacerlo precisamente cuando me miraba en el espejo, recién maquillada... Lo del sudor es menos explicable... aunque hay casos. Igual Marta ha desarrollado tal coraza, que poco menos que se ha vuelto de plástico. Que algún caso he conocido también... y alguna temporada lo he vivido en propia carne...;)
Ojalá tu "siete" sea una nota tan alta que ese puesto sea tuyo... pero como que ya mismo, vaya. Y la próxima, a contestar toooodas las preguntas. Mejor que sobren demostraciones de conocimientos a que falten...;)
Un beso grande, guapa:))
20 Marzo 2009 | 08:02 PM