Tengo el malditisimo mar muerto, las mismisimas minas de sal de Cracovia y el océano pacifico aglomerado y apelmazado en la boca, lengua y encias y para acabar de redondearlo una microscopica grieta en mi labio superior me esta escociendo a rabiar, como recordandome que aun siendo pequeña existe, que esta ahí, que en la calle hace frio polar y que la tengo que mimar con cacao o me torturará como lo está haciendo ahora. Y me tengo que callar porque es por mi culpa, que tenía mucha hambre y pocas ganas de cocinar y me he tirado a la cocina rebuscando algo sencillito ¿hay algo mas sencillo que unas palomitas? En tres minutos lleno un bol de madera de esos del Ikea y me creo que ceno, pero estas palomitas… estas palomitas van a hacer que se me salga la tensión arterial fuera del barómetro o del tensionimetro o como sea que se llame al medidor ese. Puaj!!!Que abuso de sal!!si tuviera un Bar creerme que las regalaría a kilos, nada mas efectivo para que corra la cerveza, me forraría… ahora que pienso nunca he visto hacer esto, creo que voy a patentar mi idea.

Da pereza cocinar para ti mismo, muchas veces acabas picoteando cualquier cosa. En los supermercados, la comida no esta pensada para solteros, casi siempre son paquetes grandes, minimo para dos personas y tengo que vigilar lo que compro porque si no se acaba estropeando y me da rabia tirar comida porque eso no esta bien, la comida no se debe de tirar, se debe comer, así me han educado. Al principio de casada me pasaba algo parecido, compraba en exceso y tarde un tiempo hasta que aprendí y asimilé las raciones para dos y ahora vuelta a empezar, vuelta a reajustarme.

La noche buena pasada fuí yo quien cocinó porque mi madre trabajaba hasta las ocho y no era plan de que llegara y se pusiera a hacer la cena pobrecita mia, que una intenta ser buena hija y no va a putear a su madre y mas teniendo todo el día de fiesta como tuve. Así que dije –Mama, no te preocupes por nada, que esta noche buena cocino yo y te voy a hacer unos platos que te van a dejar sin sentio, como en el anuncio ese de andalucía “de lujo”- mi madre me miró un poco como quien no se acaba de creer eso, pero me dejó hacer. Mi madre es una de esas madres que no dejan mucho margen de maniobra, las cosas se tienen que hacer como las hace ella o si no estan mal hechas y eso ha sido así hasta que me independicé y tuve que aprender a hacer las cosas a mi manera y entre ellas cocinar.

La cosa no fue mal, después de tres horas en la cocina y a tenor de los platos impolutos que quedaron después de la cena se puede decir que fue un auténtico éxito. El menú fue rape al horno con salsa de gambas que quedó buenisimo, pastel de atún con huevo, que este no me gustó tanto porque sabía demasiado a atún, se que parece una contradicción, que si es de atún su sabor será a atún pero era la primera vez que lo hacía y a mi personalmente no me convenció, algo de marisco y tiramisú de postre. Y todo se comió rapidisimo, con lo que cuesta cocinarlo que rapido se come!!!

Noche buena estuvo bien, sin el jolgorio de otras noches buenas pero rodeada de la gente que mas quiero y mas importante en mi vida y con la satisfacción de haber regalado a mi madre una noche buena en la que no le tocó cocinar y ella lo acogió con tanta alegría y tanto entusiasmo que yo simplemente me llené de dicha.

P.D: Un apunte para mi hermana muy buena ayudante de chef todo hay que decirlo.